Corrección sobre Periodización táctica

Esta entrevista fue realizada en Ecuador a profesor de Liga de Portoviejo, simplemente no comparto la afirmación que realizó sobre Periodización Táctica (resaltado en rojo en la entrevista).

Liga de Portoviejo
Francisco Tursi: “Yo soy el responsable”

Francisco Tursi: “Yo soy el responsable”
 
  • El equipo trabajó a doble turno.
  • Liga de Portoviejo tiene previsto jugar un cotejo amistoso el 23 de enero.
Martes 19 Enero 2016 | 04:00
Hacer que los jugadores de la `U` respondan en la parte física es responsabilidad de Francisco Tursi, así lo dejó en claro el mismo profesional.La Serie B está prevista iniciarse en marzo, por lo que el profesional considera que tiene el tiempo justo para que los integrantes de ‘La Capira’ lleguen en óptimas condiciones al arranque del campeonato.  

“El equipo debe llegar en buenas condiciones al primer partido, no esa vieja excusa de decir que necesito cinco cotejos. Eso es una fábula”, dijo Tursi, quien reconoce que contar con toda la plantilla hará que todos lleguen en plenitud de forma al certamen. 

“Acá si el equipo no corre el responsable soy yo, acá no hay ningún misterio. Si el equipo no anda bien tendré que irme”, añadio el argentino.
Trabajos. El profesional señala que el fútbol en los últimos años ha cambiado y esto ha hecho que la preparación física tenga sus variaciones.Hoy en el fútbol moderno se trabaja mucho en lo que es la periodización táctica, donde uno hace trabajos técnicos con efectos físicos”, indica Tursi.
Con referencia al entrenamiento extenuante que cumplen los jugadores universitarios, Tursi añadió: “Realizamos trabajo de acondicionamiento general. Aprovechamos las playas y canchas cercanas a San Jacinto para tener el trabajo de endurecimiento físico”, mencionó el preparador físico de la ‘U’.
El equipo ayer trabajó a doble turno. Por la mañana los jugadores hicieron su labor en la cancha El Pueblito, en Charapotó, mientras que por la tarde tenían previsto efectuar trabajos en la arena. “El equipo viene cumpliendo el trabajo de acuerdo a lo programado”, indicó Tursi. 
Liga de Portoviejo tiene previsto jugar un cotejo amistoso el 23 de enero, desde las 16h00, en el estadio de la Liga Cantonal de Junín con River Ecuador. 
“Esta clase de cotejos serán positivos porque nos ayudarán a ver si el equipo tiene deficiencias y poderlas corregir en el camino”, mencionó Tursi. Hoy el plantel tiene previsto trabajar a doble turno. 
Si bien no tengo claro si quiso decir que aplica esta metodología, quiero imaginar que no. La Periodización Táctica “NO trabaja en lo técnico para hacer efecto en lo físico” como el entrevistado declara. Esta metodología tiene como principal guía el modelo de juego, y la supradimensión táctica es referencia principal por sobre las otras dimensiones (técnica, psicológica y física)… El principio de especificidad y el principio de entereza inquebrantable son sus pilares, junto con los principios metodológicos (principio de las propensiones, principio de la progresión compleja y principio de la alternancia horizontal) que nos ayudarán en la construcción del morfociclo.
Muy lejos de querer polemizar,  pero sí aclarar para que no se desvirtúe y se pueda entender esta metodología; la periodización táctica no acepta trabajos que no sean en el campo de juego como playas, montaña, cerros….etc, etc.

Realidad de juego y entrenamiento

LA RELACIÓN ENTRE LA REALIDAD COMPETITIVA Y SU PROCESO DE ENTRENAMIENTO

Es fundamental no ignorar que los diferentes comportamientos motores ejecutados por los jugadores en las res-
puestas a los variados contextos situacionales que la competición encierra en sí misma están basados en el perfeccionamiento, durante el proceso de entrenamiento de forma particular e interactiva, en los complejos sistemas de or-
den cognitivo, nervioso, muscular, energético, etc., y todos constituyen al ser humano. De hecho, estos comporta-
mientos (acciones motoras), producto final de conjugar todos los esquemas orgánicos, se deben observar e interpre-
tar de forma inteligible. Más adelante nada puede resultar argumento más contundente que el hecho de que la
construcción y aplicación de los ejercicios del entrenamiento respeten y reflejen esa inteligibilidad, sin la cual la
práctica del entrenamiento buscando que sea un medio de preparación para la competición deportiva, por más horas
que contemple, no tiene ningún sentido. Todos los entrenadores le dan importancia a que sus jugadores estén some-
tidos a una práctica variable, pero en el fondo parecen no entender claramente esta noción. La práctica variable en
términos operativos significa variar las condiciones de la práctica, es decir, manipular de forma sistemática, cohe-
rente e inteligente los diferentes parámetros de la respuesta motora en función de un problema específico expuesto
para cada ejercicio de entrenamiento. Se parte así del principio según el cual la estructuración de un contexto varia-
ble de las condiciones de la práctica contribuye a la construcción de los esquemas motores más genéricos, es decir,
más adaptables y ajustables a las diferentes situaciones determinadas por los ejercicios de entrenamiento, que na-
turalmente deben reproducir de forma más o menos idéntica, o no, teniendo en cuenta los muchos problemas especí-
ficos planteados por la situación competitiva del juego del fútbol. De esta forma, manipulando las secuencias de las
decisiones y de la práctica de un cierto número de comportamientos técnicos o técnico-tácticos similares en función
de distintos contextos de aprendizaje, perfeccionamiento o desarrollo, se busca que unas interfieran con las otras.
No es de extrañar que las acciones motoras, especialmente las de carácter complejo, sólo sufran presiones adap-
tativas cuando son entrenadas en determinados contextos y circunstancias proporcionados por situaciones cuyos en-
tornos están diversificados. Si analizamos las dos teorías que estudian estos hechos (la de la elaboración y la de la
construcción), aunque son divergentes en la reflexión del fenómeno de la interferencia contextual, se basan sin em-
bargo en términos explicativos en un proceso de naturaleza altamente cognitiva, es decir, la interferencia contextual
que se deriva de la variabilidad de las condiciones de la práctica y que está mediatizada por variables cognitivas que
se traducen en la práctica por: aumento de la capacidad del jugador para memorizar la información relacionada con
la respuesta motora (refuerza la resistencia al olvido), incremento de la capacidad de discriminación de pequeñas y
sutiles variaciones de la situación (identificación y retención de los índices pertinentes) y potenciamiento del efecto
de la transferencia positiva por medio de la evocación de las experiencias anteriores (disminuyendo significativa-
mente el tiempo de aprendizaje y perfeccionamiento de la respuesta motora). Malina (1993) se refiere relativamente
al movimiento inteligente: «En una jugada de baloncesto se identifican los elementos estructurales de toda la activi-
dad creativa: el invento de un proyecto, su desarrollo, las operaciones para realizarlo y los actos para evaluarlo. Y es
la inteligencia la que posibilita la ejecución de esas capacidades».
Podemos profundizar gracias a un ejemplo práctico comparativo en lo que pretendemos mostrar. Si aplicamos un
ejercicio pliométrico a los jugadores para el desarrollo de su rendimiento de la fuerza explosiva utilizando cierto nú-
mero de repeticiones de saltos sobre vallas, el programa motor para su ejecución es de carácter «cerrado» al no exis-
tir la posibilidad de que esa «rutina motora» pueda emplear ajustes y reprogramaciones motoras «significativas»
para ejecutar el ejercicio. Por el contrario, si usamos una situación específica de entrenamiento de 3 x 3 sobre dos
porterías, el trabajo de fuerza explosiva podrá realizarse con constantes paradas y salidas con cambios de dirección y
velocidad y mediante saltos para rematar de cabeza el balón. Al comparar los dos ejercicios previamente referidos, se
observa que el segundo utiliza una programación motora completamente distinta y además especializada, teniendo
en cuenta los diferentes aspectos que se derivan de la contextualización de la situación que determina distintos me-
canismos de toma de decisiones y de ejecución. Este hecho objetiva la necesidad de constantes reprogramaciones
motoras debido a las constantes alteraciones de esa situación. Además podría preguntarse cómo podemos garanti-
zar que el segundo ejercicio cumpla los presupuestos científico-metodológicos del entrenamiento pliométrico. La res-
puesta está dada por las prescripciones (condiciones estructurales) establecidas para la realización del ejercicio. Por
ejemplo: empleo de circulaciones tácticas estandarizadas que, debido a su eficacia, aumentaron las posibilidades de
los centros y de los remates de cabeza del balón (incremento del número de saltos por jugador por unidad de tiempo);
valoración solamente de los goles conseguidos con remates de cabeza con impulsión, y creación de condiciones de
espacio y tiempo que potencian ciertos tipos de comportamiento técnico-práctico en detrimento de otros (disminu-
ción del número de toques de balón por intervención o restricción del número de pases de la fase ofensiva para que se
pueda finalizar con remates de cabeza). ¡Seamos claros!, un ejercicio de entrenamiento que provoca interaccionar
(en sus distintas proporciones según su lógica) los diferentes sistemas funcionales de los jugadores aproximándolos
a la especificidad competitiva del juego del fútbol tiene un valor aumentado porque establece patrones de respuestamotora y un número de repeticiones que aumentan el rendimiento deportivo del jugador o del equipo. En este sentido,
todos los procesos y sistemas de la persona que juega están en interacción, especialmente los de la recogida y el
tratamiento de la información, la memoria, la atención selectiva y la anticipación, que se hallan permanentemente
en uso en virtud de la variabilidad contextual del ejercicio. Por otro lado, el ejercicio de carácter «general» o «artifi-
cial», independientemente de los aspectos fisiológicos, musculares y del control de su ejecución, no tiene solicitacio-
nes en el plano cognitivo ni un nexo de unión ni transferencia; además, se emplea mucho en la metodología práctica
de antiguos paradigmas que nada tienen que ver con las necesidades del entrenamiento deportivo de la actualidad.
Bajo esta perspectiva, si pretendemos verdaderamente establecer una relación significativa entre la lógica interna
de cualquier especialidad deportiva, la del jugador y la del proceso de entrenamiento, debemos elaborar y construir
modelos (simulaciones de la realidad constituidos por elementos específicos del fenómeno que se observa) de forma
intencionada y susceptibles de volver inteligible un fenómeno complejo. La elaboración de modelos de entrenamiento
implica la representación de algo que es semejante y consistente con la realidad y presenta como ventajas los si-
guientes aspectos: posibilidad de superar las dificultades inherentes a la organización jerárquica de los diferentes
factores y contenidos específicos que se derivan de la lógica interna del juego del fútbol (separando lo fundamental
de lo accesorio), posibilidad de un análisis operativo y una búsqueda del carácter provisional de cada factor o conte-
nido preponderante en la estructura del rendimiento de esa modalidad deportiva (analizando las partes en función
del todo, sin perder la posibilidad de analizar aisladamente cada factor del rendimiento) y posibilidad de creación
de contextos más o menos complejos que se derivan de la estructura del proceso competitivo inherente al juego del
fútbol pero conservando las informaciones, los contextos, las actitudes y los comportamientos sustanciales y signifi-
cativos del juego (independientemente del nivel de complejidad del ejercicio de entrenamiento, éste nunca desvirtua-
rá la lógica fundamental). Concluyendo, en la elaboración de cualquier programa de entrenamiento, sea para las se-
siones, los microcliclos, los mesociclos o la periodización anual, se puede manifestar la objetividad cuando se crea
una unidad correcta (célula) lógica de programación y estructuración del ejercicio de entrenamiento. Es con esta en-
tidad y con sus diferentes facetas y en su acumulación a lo largo de cierto período de tiempo como se pueden alterar
constante, consistente y significativamente las posibilidades del éxito del jugador o del equipo a corto, medio y largo
plazo. La reflexión sobre el ejercicio de entrenamiento y su operacionalidad es tan satisfactoria como perturbadora y
obliga por conciencia y necesidad profesional a dedicar racionalmente todo nuestro esfuerzo, tiempo y empeño en es-
te problema temático que muchas veces parece estar resuelto pero que, sin embargo, otras parece estar al principio
de un largo camino.
El ejercicio es un problema tan evidente dentro del contexto del proceso del entrenamiento que tal vez sea esa pro-
pia evidencia la que provoca una discrepancia significativa entre la importancia del tema y las reflexiones teórico-
tácticas que buscan analizarlo, así como los parámetros fundamentales que deberían ser manipulados para su co-
rrecta elaboración, compatibilizándolo con todas las variables y no variables inherentes a este proceso pedagógico.
Por otro lado, podemos observar que existen pocos escritos y estudios sobre el ejercicio debido a su dificultad: por su
fuerte determinismo, porque cuando está correctamente elaborado, aplicado y corregido potencia con claridad la ri-
queza humana mostrando los elevados rendimientos deportivos alcanzados, y por su volatilidad, porque cuántas ve-
ces al utilizar este o aquel ejercicio pensamos que sus efectos se dirigen a una acción con determinado sentido de la
evolución del jugador y después de algunas sesiones o semanas de trabajo verificamos que sus mismos efectos se
manifiestan ubicándolos en una dirección completamente opuesta a aquella que nosotros nos habíamos propuesto.
La lógica funcional y relacional del ejercicio de entrenamiento es precaria e inestable y depende, por un lado, del nivel
de la capacidad del jugador en el momento de su aplicación y, por otro, de los diferentes niveles de complejidad que
estructuran cada plataforma evolutiva de perfeccionamiento o desarrollo de la lógica del juego del fútbol. (Jorge Castelo)

Enfoque sistémico

De un tiempo a esta parte predominan en torno a los ensayos y manuales de entrenamiento del fútbol enfoques que pretenden adaptar la perspectiva de la complejidad como punto de partida y paradigma oportuno para la observación del juego y el diagnóstico de su metodología.

Sin ningún tipo de duda un juego de constantes interacciones colectivas no se puede perspectivar desde ningún paradigma, y en este punto este nuevo enfoque  nos aleja de los ridículos reduccionismos del pasado, fruto de ver con ojos cartesianos una realidad compleja, sistemica.

Durante muchos años hemos construido nuestro conocimiento acerca del juego y de su entrenamiento a través de una perspectiva tan inadecuada que ha provocado que se hayan establecido en el conocimiento del fútbol un montón de ridiculeces evidentes, todas ellas de considerar lo cuantitativo y de separar lo que solo tiene sentido junto.

Durante años hemos estudiado y entrenado el fútbol destruyendo su naturaleza para poder adaptarla a las distorsiones de nuestro conocimiento. Así se convirtieron en verdades absolutas, mentiras evidentes tales como considerar que para defender mejor es necesario mas defensas, que se es mas ofensivo cuantos mas delanteros y otras lindeces de una agresividad intelectual menor, pero enormemente dañinas para conocer el juego y su entrenamiento. Todo fruto de considerar que mas es mejor y que para conocer hay que separar, desmenuzar.

Llegados a este punto vemos que la mayoría de lo que hoy se nos procura vender como complejo, también “chirría”ante unos ojos sistémicos. El afán de fragmentar sigue separando ataque de defensa y de los tránsitos, obviando en cada momento todo lo que los une: el juego, la globalidad.

Baste como ejemplo de los dos enfoques, el adecuado y el inadecuado, el análisis que comunmente se hace sobre la capacidad para recuperar la pelota del Barcelona tras perdida: la visión cartesiana clásica solo incidirá en el momento, casi en la foto y tendera a enaltecer lo necesario para seguir en el mercado, a cuantificar, a enaltecer grandes esfuerzos de recuperación (para poder seguir midiendo y computarizando) para así obviar lo fundamental: el juego, el ‘continuum’. Que no quepa duda a nadie que el Barca recupera bien la pelota tras perdida cuando antes dio un buen numero de buenos pases que posibilitaran que equipo y jugadores fueran juntos y los contrarios sometidos: así la mayoría de las veces no hay recuperación, sino casi entrega del rival por inacción, por no tener opciones.

Estos dos análisis tan dispares muestran a las claras las dos perspectivas: la que reduce, separa, y cuenta, un cuento, obviamente; y la perspectiva compleja que parte de un lugar a través del cual por lo menos no traiciona la búsqueda del conocimiento: no separa lo inseparable, valora que lo de ahora, lo de cada momento, esta entre un antes y un después.

Como ahora esta corriente sistémica esta de moda, vemos que trae consigo todas las artificialidades que la moda trae, y así, todo lo que se nos cuenta esta llena de mentiras contundentes, nada sistemicas por cierto. (ahora parece que todos tienen ojos sistémicos)

En este punto, vemos como se utiliza un termino tan poco sistémico como principio con una naturalidad que asusta, sobre todo si sabemos que en su fuente original (el concepto portugués de principio en la periodización táctica) principio significa comienzo origen. Nada que ver con su traducción al español. La moda ha traicionado aquí el carácter sistémico de tantas tesis pero entre un buen diccionario y trabajos como el de Adrián Cervera (Modelo Organizacional-Estratégicoegico de entrenamiento en fútbol) podemos estar ante la confirmación bibliográfica de la perspectiva sistémica como el punto de partida adecuado para observar el fútbol y su entrenamiento desde su globalidad, desde su naturaleza, alejándose de separar lo inseparable para pretender conocer.

RAUL CANEDA (Asistente de J.M. Lillo)                                           Prologo del libro de Adrián Cervera                                                 “Modelo Organizacional-Estratégico de entrenamiento en fútbol”

 

 

El Gol!

El tesoro que todos quieren

Para muchos lo mas importante en el fútbol. Estoy de acuerdo con la importancia del gol, pero como entrenador me veo en la obligación de negarme a aceptar que es lo mas importante.

Queda claro que es el objetivo de todos…¡Ahora!

¿Sea como sea debemos conseguirlo? ¿No deberíamos estar preparados para ir en busca de éste? ¿Que estilo de juego utilizaremos? ¿Que modelo de juego iremos construyendo?

Muchas veces vemos partidos de fútbol donde el ganar como sea es la premisa, utilizando los recursos que al jugador se le ocurra en el momento, apelando a la impronta de éste, que por cierto, es de vital importancia,  pero dentro de un trabajo elaborado,  protegido y sustentado por un método y no como último recurso porque no sabemos que destino darle al balón.

El gol es el tesoro que todos queremos, entonces, hay que empezar a planificar los caminos para llegar a él. Empezaremos a elaborar mapas, preparar las herramientas que tenemos, ensayaremos día tras día una y otra vez intentando conectar circuitos que nos lleven a estar mas próximos a éste.

Pero no podemos dejar desamparado al jugador de fútbol al libre albedrío.

Somos nosotros los que tenemos que marcarles las pautas, convencerlos, seducirlos, que los caminos que tomamos son los adecuados.

Debemos generar contextos favorables para lo que pretendemos, el jugador debe saber lo que hacer en cada instante del juego, y si en determinada circunstancia todos piensan de la misma forma, vamos bien….

¡Cuidado! No es fácil, del otro lado hay otros que quieren su tesoro, y mientras nosotros vamos por el nuestro, ellos vienen por el suyo. ¡Mas tenemos que prepararnos! Revisar mapas, fortalecer sectores, tomaremos precaución por acá e iremos preferentemente por allá.

Es imprescindible y obligatorio tener claramente diseñado nuestro plan de trabajo, nuestro estilo y modelo de juego con su evolución.  No podemos descansarnos en las ricas trayectorias de nuestros jugadores e imaginar que todo dependerá de ellos.

Nuestros jugadores pudieron haber hecho sus exitosas trayectorias en contextos superfavorables, pero no solamente por infraestructura y poder económico, en equipos de países desarrollados, porque también hubieron quienes no. Cuando hablo de contexto, me refiero a lo que nosotros como entrenadores podemos ayudar a propiciarle, generando las condiciones necesarias para que éste rinda y exprese su mejor versión. El juego de fútbol, es un juego de interacción entre dos equipos, pero a su vez, es de interrelación del propio equipo. Con esto quiero decir que; es virtud del entrenador alinear las mejores manifestaciones de sociedades dentro del campo de juego en pos de llegar al gol y por ende ganar el partido. Obviamente, entre otras variables.

Hoy nos encontramos con entrenadores muy capacitados a nivel mundial, se hace cada vez mas difícil encarar un partido con poca preparación. Por eso, la mayoría de entrenadores se rodea de gente muy capacitada tratando de dejar a la suerte lo mínimo posible.

Hoy, el entrenador que le deja el trabajo ¿físico? al profesor y espera en un rincón a que termine para pasar él a la acción, está en vías de extinción. Cada vez tenemos que estar mas preparados, saber de táctica,  de técnica,  cargas físicas,  psicología,  metodologías,  análisis, coordinación,  neurociencia…..etc.

Si queremos lo más preciado “el gol” debemos preparar a nuestro equipo para conseguirlo.

No se consigue el gol de cualquier manera, sino, de la manera que entrenamos los caminos para llegar a éste.

¡Lo demás,  es suerte!

Adrián Colombo